Mitos y mentiras sobre las multas a los peatones

Hoy, 15 de noviembre, se empezó a aplicar multas a peatones que no respetan las leyes de tránsito en todo el Perú. Para aprobar esta ley fue necesario generar un consenso (o al menos imaginar uno), para lo cual fue útil propagar algunas mentiras que la justificarían. Políticos, periodistas, un líder de una ONG, cada uno puso su granito de arena para legitimar una ley que busca atacar el problema de la inseguridad vial en Lima por el lado más débil. En este post voy a refutar algunos de estos mitos:

1. “Los peatones son culpables de la mayoría de accidentes de tránsito”

No tengo claro cómo se generó este mito. Lo que sí está claro es quiénes ayudaron a difundirlo: en primer lugar el presidente de la ONG Luz Ámbar, Luis Quispe Candia, quien en abril afirmó que “el 72% de las víctimas por atropello son por su propia responsabilidad” (ver aquí). Luego extendió esa responsabilidad a todos los accidentes (no solo los atropellos), afirmando en agosto que “el 72% de los accidentes vehiculares se produce a causa de peatones imprudentes” (ver aquí). Un mes después, el ministro de Transportes Enrique Cornejo colaboró con el rumor, atribuyendo la mayoría de los accidentes a la imprudencia de los peatones (ver aquí).

En realidad, la responsabilidad de los peatones en los accidentes de tránsito ni siquiera se acerca a las cifras difundidas por Quispe y Cornejo. Según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones -liderado curiosamente por Cornejo- los peatones son culpables de apenas el 7% (siete por ciento) de accidentes de tránsito (he tomado las cifras de accidentes fatales porque no hay datos oficiales sobre accidentes no fatales). Cuadro elaborado con cifras de aquí:

2. “La gente cruza por donde le da la gana porque no le importa su vida”

Este es otro mito que he escuchado y leído bastante últimamente. La premisa es que los peatones tienen dos opciones. Una es cruzar por donde deben, cuando deben, lo cual les permitiría hacerlo sin que su vida corra ningún riesgo. La otra es cruzar por donde no deben o cuando no deben, lo cual pondría a su vida en riesgo.

Basta salir a las calles para darnos cuenta de que esta premisa no se cumple. No es común que los autos le cedan el paso a los peatones cuando están en la obligación de hacerlo: ni al girar (con o sin semáforo), ni en los pares, ni en los cruceros peatonales. A veces incluso en las veredas, a la salida de un estacionamiento o un grifo. En esos casos, si un peatón usara su derecho de paso, estaría cumpliendo el reglamento y poniendo su vida en riesgo. Como consecuencia, es muy común que los peatones no cumplan con cruzar cuando formalmente tienen derecho, sino cuando no hay ningún auto cerca, aunque en ese momento hacerlo vaya contra el reglamento.

Esta mañana, los canales de TV que apoyaron la ley salieron con sus cámaras a celebrar las primeras multas. Sin embargo, se les pasaron algunos casos de autos poniendo en riesgo la vida de peatones, aunque claro, sobre eso no dijeron nada. Aquí va:

3. “La ley es para proteger a los peatones”

Este argumento paternalista asume que las personas no saben comportarse, y por lo tanto debe haber alguien superior que se ocupe de su seguridad. El último párrafo refuta en parte esa afirmación, pues demuestra que detrás del comportamiento de los peatones sí hay una búsqueda de seguridad. El problema es que la autoridad que dice defenderlos -ahora de ellos mismos- no es quien les da esa seguriad, sino su propia experiencia como peatones.

Las cifras también sirven como evidencia de esto. Como dije más arriba, oficialmente los peatones son culpables del 7% de los accidentes de tránsito. Además, según Cidatt, representan el 70% de las víctimas del total de accidentes (ver aquí). Esto significa que, asumiendo que todos los peatones que ocasionaron un accidente murieron, 7 de cada 70 peatones (10%) murieron por su propia imprudencia. En cambio, 63 de cada 70 peatones (90%) murieron sin infringir el reglamento (o cuando un conductor también lo infringía). Estas cifras demuestran que la culpa por la muerte de los peatones recae abrumadoramente en los conductores. Por lo tanto, el argumento de que las multas buscan proteger a los peatones de sus propios actos no tiene sustento.

4. “Ya es hora de imponer el orden en la ciudad”

No logro entender muy bien este argumento, pero creo que se refiere a que el orden es bueno per se. O sea, hay que imponer el orden porque el orden es bueno. No porque cierto orden nos auyde a cumplir ciertos objetivos, sino porque el orden es bueno y punto. Si esto no es así, no queda claro qué objetivos se cumplirían si, como demostré más arriba, la responsabiliad de la inseguridad de los peatones la tienen los conductores, y esta ley culpa a las víctimas.

En todo caso, habría que ver qué orden es el que se está defendiendo. El orden vial actual en Lima es, de facto, uno en el que los autos tienen preferencia sobre los peatones. Últimamente, no ha habido ninguna campaña, ni desde el gobierno ni en medios, que ponga esto como una cuestión a cambiar. ¿Será porque es el orden y por lo tanto hay que respetarlo? En el video que aparece más arriba se ve que, mientras los reporteros y el vice ministro de Orden Interno hablan de la responsabilidad de los peatones, hay policías que miran cómo los autos violan las reglas de tránsito, poniendo en riesgo la vida de los peatones. ¿Ese es el orden que buscamos que se respete?

Porque claro, podemos imaginar ciudades en las que todos respetan las leyes, conductores y peatones. Pero en la realidad eso no sucede. Hoy, lo que sucede -el orden que algunos quieren defender- es que hay conductores que, por violar las reglas de tránsito, causan la muerte de peatones a diario. ¿Y el orden nos dice que para que eso no siga sucediendo debemos obligar a las víctimas a cumplir nuevas leyes? En realidad, el orden que esta ley defiende es un orden en el que los carros son los dueños de la ciudad. Es un orden que tiene como ideal al auto particular como medio de transporte, y al peatón como obstáculo a este medio.

El ministro de Transporte miente

El ministro de Transporte, Enrique Cornejo, dijo esta mañana lo siguiente:

“La mayoría de los accidentes, contrariamente a lo que pensamos, no se producen solo porque el chofer es irresponsable, sino también porque, al ser peatones, no cruzamos por la zona peatonal, ni usamos los puentes, o cruzamos en estado de ebriedad”

Esta afirmación, según cifras del propio ministerio, que pueden ser consultadas aquí, es falsa. En realidad, según las cifras que el Ministerio muestra, y que el ministro aparentemente no se molestó en revisar, oficialmente apenas el 7% de los accidentes de tránsito ocurridos entre 1999 y 2003 fueron responsabilidad de un peatón. En cambio, 72% de los accidentes fueron responsabilidad de algún conductor.

Así, el ministro se une a la prensa en la desinformación con el objetivo de culpar a los peatones de los problemas del transporte, y de este modo legitimar la ley que permite multarlos. Como ya dije en otro post, que pueden leer aquí, en el contexto en el que esta ley se quiere aplicar, es evidente que su objetivo es que en las ciudades la prioridad la tenga el automóvil por encima de las personas.

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