Aunque pueden tomar formas parecidas, hay evidentes diferencias entre periodismo y propaganda. El primero busca informar, presentando todos los lados de la noticia, e intenta usar criterios similares para presentar noticias parecidas. La propaganda, en cambio, no tiene como objetivo informar, sino impulsar una agenda. Si para eso hace falta presentar casos similares con criterios distintos, bienvenido sea. Y si presentar información a medias es útil, también. En la campaña electoral de este año, por ejemplo, la mayor parte de la prensa se dedicó a hacer propaganda, mayoritariamente a favor de Keiko Fujimori.

El punto es que hay diarios, como El Comercio, que no distinguen las diferencias entre periodismo y propaganda. O, en realidad, sí las distinguen, pero prefieren dedicarse a lo segundo.

Hoy, El Comercio publicó dos partes de una encuesta cuyo resultado debía tomarse con cuidado porque la gran mayoría de los que respondieron no conocían de los dos temas (aquí, aquí y aquí). Sin embargo, ante condiciones similares, El Comercio presentó las dos partes de formas muy distintas. Y lo hizo, por su puesto, de acuerdo a la dirección que sus campañas propagandísticas han tomado en los últimos meses. Una de las campañas de El Comercio es a favor de Cipriani y en contra de la Universidad Católica (PUCP). Debido a que los que conocían del tema respondieron a favor de la PUCP, ahí el titular es que la mayoría no lo conocía:

83% cree que el rector debe ser elegido por la Asamblea Universitaria. Para El Comercio, esa cifra es secundaria.

En el caso de la otra campaña propagandística de El Comercio, la que lleva a cabo contra el director de Devida, Ricardo Soberón, el hecho de que la mayoría no conozca del tema fue secundario (a pesar de que el desconocimiento era aun mayor que en el caso de la PUCP):

Portada de El Comercio. No dice que la base es apenas el 22% de los encuestados, que son quienes conocían del tema.

Tan secundario era en este caso que muy poca gente conozca del tema, que el detalle apenas aparece en la página 8:

A pesar de haber sido la noticia de portada, el detalle aparece recién en un pequeño espacio de la p.8. El Comercio no consideró conveniente que sus lectores sepan que la base era apenas el 22% de los encuestados.

De este modo, El Comercio utiliza los titulares para hacer propaganda, no periodismo. El desarrollo de la noticia planteada en el titular es prácticamente irrelevante. El objetivo es que el lector se quede con el mensaje, sin importar que este se base en información a medias. El Comercio hace propaganda, no periodismo.

Las tres imágenes juntas aquí:

Click para ampliar

ACTUALIZACIÓN: via Eduardo Dargent

“Fíjate como presentó la noticia de la pucp El Comercio: del 40% que conoce del lío. Pero claro, no hay empacho en decir en portada que los peruanos rechazan el nombramiento de Ricardo Soberón. Luego más chiquito, que 55% de de los que han escuchado hablar del nombramiento lo rechazan. Y recién en la página 7 u 8 me entero que apenas 22% han respondido la pregunta. Es decir, 12% de peruanos no quiere a Soberón y eso basta para tremendo titular.”
(en  http://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=118084571627665&id=576979419)
Ese 12% es el 55% que rechaza a Soberón del 22% que conoce del tema (o sea, que respondió la pregunta). A El Comercio le basta con que 12% de la población urbana del Perú opine de alguna forma para generalizar e inventar un titular.

Hoy en la mañana apareció en El Comercio una noticia que ha molestado a las personas que tienen problemas para distinguir ficción de realidad. Incluso El Comercio tiene complicaciones con eso, pues la fuente que cita como denunciando el guión de la serie Modern Family no existe.

La ONG estadounidense, Human Security Association, protestó contra la frase ofensiva contra el Perú y los peruanos que se escuchó en el capítulo del pasado miércoles de la serie “Modern Family”.

No hay ninguna ONG estadounidense con ese nombre. Si buscan en google, apenas van a encontrar una ONG japonesa homónima que, oh sorpresa, no ha hecho ninguna declaración sobre la frasecita (ni tendría por qué, pues se ocupa de temas en Asia). Claro que no es la primera vez que este diario le atribuye declaraciones a instituciones: el año pasado lo hizo cuando se inventó que Amnistía Internacional se había disculpado con el Perú por “dar información incompleta” sobre el caso de Bagua. Aunque claramente es mucho más grave mentir sobre eso, en este caso no solo se inventaron la declaración, sino la ONG que la hizo!

No he tenido mucho tiempo de escribir estas semanas. Pero el martes pasado leí un titular en mi pasquín favorito y creo que merece post. A El Comercio les gusta dar la impresión de que ciertos políticos (curiosamente, siempre de izquierda) son “personalistas” o “populistas” o cualquier -ista que le caiga mal a un limeño de clase media, su público objetivo. ¿Un ejemplo? Este:

Ahora resulta que en las elecciones departamentales y municipales bolivianas del domingo 4, Morales compitió por todas las alcaldías y gobernaciones. ¿Su partido, el MAS? No, no, Evo Morales. “Morales pierde 7 de las principales 10 ciudades.” No me voy a centrar en el desastre de nota que sigue al titular, que ni siquiera menciona cuáles son esas 10 ciudades, que le da más importancia a las elecciones municipales que a las departamentales (curiosamente, de nuevo, el MAS suele ganar más en las segundas, que además son más importantes porque involucran a toda la población, mientras que esas 10 ciudades a poco más del 50%), que dice que -según analistas (!)- el gobierno tiene que cambiar, y que acusa a Morales de declarar “a su partido vencedor, pues, con un juego numérico, dijo que obtuvo más concejales y gobernaciones que en el 2005, cuando se realizaron comicios similares.” Este juego numérico tan complicado para el redactor de la nota consiste en comparar la cantidad de gobernaciones ganadas en el 2010 con la de las ganadas en el 2005.

Pero decía, lo peor no es eso. Lo peor es que se intenta dar la impresión de que acá el que compite es Morales -con un proyecto hegemónico (?)- contra el resto de Bolivia. Nada de un partido político, con participación activa de gente en todo el país. Acá es Evo Morales en la lucha por concentrar todo el poder. Y no es solo en Bolivia, obvio. Los congresistas del Partido Nacionalista Peruano son “humalistas”. Cuando algún medio venezolano oficialista publica alguna tontería en Venezuela es “Chávez dijo que”, y así. Y claro, si hasta hay politólogos que les siguen a los medios el juego de “todo el poder para el presidente”… Cuando es de izquierda claro. No esperen un “Alan García perdió las alcaldías de Juliaca y Moquegua” en las elecciones que se vienen.

Qué fácil es armar campañas de información diciendo medias verdades y usando condicionales cuando no se puede asegurar algo. Como mi titular. O como este: “Nancy Obregón habría mentido sobre su relación con ex conviviente“. ¿El Comercio está mintiendo? Nooo, bueno, estaría mintiendo. En realidad solo está tomando la versión de sus “fuentes”, y como estas serían inventadas, usa condicionales para armar uno más de las decenas de titulares que han aparecido en estos días difamando a Obregón.

Este muchacho habría sido parte del grupo El Comercio (tomada de aquí)

El problema de inventar noticias así sería que la gente no sería tan tonta de creerlas. Aunque nuestras fuentes dicen que la gente sí sería tan tonta de creerlas. ¿Ya ven? Se puede decir dos cosas contradictorias y no mentir. Algo se puede aprender del pasquín. Alguien muy, pero muy, muy ingenuo podría decir “no, pero El Comercio es un diario serio, si habla según sus fuentes, aunque no las cite, debe ser verdad”. Claro, El Comercio jamás ha mentido, ¿no? Solo se ha vuelto un poco farandulero, pero ¿mentir? Naaaaaah. Si no lo creen, vean este post para comprobarlo.

Pero acaso, ¿usar condicionales es la única forma que nos enseña este diario para mentir sin decir nada? Claro que no. También se puede decir cosas como esta: “Nancy Obregón no descartó que su familia esté involucrada en narcotráfico“. “No descartó”. Magia pura. Prima hermana de “Buscamos la versión de la otra parte, pero no contestaron nuestras llamadas“. Obvio que también se puede mentir directamente, como en Acusan a esposo de congresista Obregón de narcotráfico. Claro que luego, cuando por fin contestan las llamadas y desmienten al pasquín, este titula: “Insólito descargo de Nancy Obregón: aclara que el principal acusado de narcotráfico no es su esposo, pero tuvo con él cinco hijos“. Para El Comercio es insólito que alguien aclare que algo que puso en su portada era mentira. ¿Rectificación? ¿Qué es eso? Mejor usamos “insólito descargo”. Un diario serio.

Y esto no es de ahora nomás. Ya el año pasado se la pasaron días mintiendo sobre Elsa Malpartida, también del Partido Nacionalista. Claro que ahí no usaron condicionales, sino que “interpretaron” las declaraciones de Malpartida. Interpretaron “Sendero me secuestró para que trabaje para ellos” como “admito que fui parte de Sendero”. Tú sabes, licencias del periodismo para aclarar lo que está oscuro.

¿Mi interpretación de los motivos de esta colección de mentiras? Para mí, es simplemente un intento por desprestigiar al Partido Nacionalista (o a cualquier otra opción de izquierda que aparezca) vinculándolo con lo maaaaaalooooo. Pero esa es solo una interpretación, cada uno es libre de interpretar esta evidencia (las mentiras reiteradas de EC) como le parezca. Eso sí, cualquiera que use El Comercio para algo que no sea cagarse de risa de sus noticias o como piso en la jaula del hamster (?), según expertos estaría pecando de una ingenuidad única.

Después de la patinada -sin rectificación- del pasquín en el titular de ayer, en el que puso como esposo de la congresista Nancy Obregón a alguien que no lo era, hoy El Comercio vuelve a atacar con un titular asquerosamente sesgado y con algunas mentiras en la breve nota interna. La más evidente es la reafirmación de la mentira sobre la parlamentaria andina Elsa Malpartida, aquí:

[Carlos Tapia] Incluso afirmó que El Comercio había acusado falsamente antes a la congresista andina Elsa Malpartida de ser cuadro de Sendero Luminoso, hecho que ella ha reconocido como cierto, pues de esa forma había puesto a salvo su vida.

¿De qué sirve que un diario tome la versión de alguien si luego va a escribir cualquier cosa? ¿Elsa Malpartida reconoció que fue cuadro de Sendero Luminoso? ¡Pero claro!!! ¡Hasta apareció en la portada de El Comercio! Y cuatro días seguidos: 1, 2, 3 y 4 de noviembre de 2009. Si en las notas internas decía otra cosa no importa, ya lo dijo el decano (?) en su portada. Sigan preocupándose por lo farandulera que se ha vuelto su web. Que mienta diariamente no es tan importante, ¿no?

Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. (Joseph Goebbels, autor del manual de estilo (?) del pasquín)

Uno de los diarios más importantes de Lima, El Comercio, ha cambiado su página web. Esta ha dejado de ser un portal de noticias políticas para pasar a ser una página de espectáculos. El cambio ha tenido reacciones, entre ellas un buen post pulicado ayer por Milton Vela. En él, el autor explica desde el punto de vista del marketing el cambio y sus consecuencias en el posicionamiento de la marca del diario. Aunque me parece un post valioso por la forma como analiza el cambio, no estoy de acuerdo con su idea general, a saber, que El Comercio es un periódico serio, y la nueva web no corresponde con esa seriedad.

http://www.alvaroportales.pe/2009/07/nuevo-papel-de-la-prensa-seria.html

En primer lugar, y esto va como aclaración, me parece que el autor es honesto al aclarar que tiene vínculos con el diario. De este modo, deja ver los motivos por los que hace una crítica “desde adentro”, que tiene como fin que el diario retome lo que él considera un buen rumbo. Esta crítica desde adentro lleva al autor a afirmar esto en su párrafo final:

Cafeteros, ahora más que nunca su opinión es importante, ya sea a favor o en contra, pero sería bueno que escriban para que todos lean, y seguro que El Comercio también lo hará, y todos ganaremos al final, como debe de ser.

¿Todos ganaremos al final? ¿Sobre la base de qué se puede afirmar que lo que es bueno para El Comercio -en este caso, dedicarse a noticias políticas más que a espectáculos para mantener su posicionamiento de marca- es bueno para todos? Yo no creo que el hecho de que un periódico que practica un periodismo muy poco -o nada- independiente se mantenga como el diario serio e influya en la agenda política del país, como lo ha venido haciendo El Comercio, sea bueno para todos. Bueno sería que se convierta en un diario independiente, como lo intentó hacer su anterior director.

Pero bueno, vuelvo al tema del post. Mi intención es cuestionar la idea de que El Comercio es un diario serio que perdería la seriedad por dedicar su página web a espectáculos (aunque el autor no dice explícitamente que El Comercio sea un diario serio, sí dice que esa es la imagen que proyecta, sin cuestionarla). En realidad, la seriedad de un periódico no pasa por los temas que cubre. ¿Acaso no puede haber un periódico serio dedicado a los espectáculos? ¿Al deporte? ¿Y no hay periódicos poco serios dedicados a la política?

Obviamente, para responder esas preguntas primero habría que definir qué es un diario serio, y a eso va mi punto. Cada uno puede tener formas distintas de entender la seriedad o confiabilidad de los diarios. Sin embargo, creo que hay un requisito con el que todos coincidirían: que no mienta. Este primer requisito, tan simple, El Comercio no lo cumple. Solo el año pasado mintió al acusar a Elsa Malpartida de terrorista; mintió al decir que Amnistía Internacional se había disculpado con el gobierno peruano, y mintió al decir que la economía peruana -según un informe del FMI- sería la que mayor crecimiento registre en 2009. No leo regularmente el diario, así que no puedo decir si esas fueron sus únicas mentiras en 2009, pero creo que son suficientes.

Portada del 02/11/2009

Claro que en algunos casos los diarios cometen errores, y lo que podría ser acusado de mentira no sería más que un error. Si ese fuera el caso, el periódico podría rectificarse. Bueno, El Comercio no se rectificó sobre ninguna de las mentiras mencionadas en el párrafo anterior. Por lo tanto, en ninguno de esos tres casos se puede hablar de error, sí de mentira.

http://amazilia.wordpress.com/

Dicho esto, creo que la seriedad o falta de seriedad de El Comercio no cambia con el cambio de la página web. El Comercio puede tener la imagen de diario serio, pero no suele mantener esta imagen con la forma como presenta la información. Si me dan a elegir, prefiero que un periódico tan poco serio como El Comercio se dedique a espectáculos que a política.

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