En este artículo publicado en Noticias Ser, Iván Mendoza cuestiona la idea de que Cajamarca sea un “bastión antiminero”. Encuentro varios problemas en su análisis. El primero y el más evidente es que asume el voto por Santos, Arana y Humala como un referéndum: la gente que votó por ellos está contra la minería, la que no, no lo está. Hacia el final el autor relativiza esta premisa, sin embargo todo su análisis de las cifras de las elecciones parten de ella.

El segundo problema es que presenta la oposición a la minería como un asunto puramente ideológico: o se es “prominero” o se es “antiminero”. En realidad el tema es bastante más complejo que eso, y la “oposición a la minería” puede ser en realidad oposición a un proyecto específico o, en el caso de Cajamarca, seguramente a una empresa específica. De modo más general, podría hablarse de una postura a favor de los recursos, como el agua, y no en contra de una actividad, la minería.

El tercer problema es que oculta información. Mendoza afirma que Santos ganó gracias al voto de provincias ajenas a la minería como Jaén, San Ignacio y Chota (“El Presidente Gregorio Santos captó sus mayores apoyos en las provincias de Jaén, San Ignacio y Chota, áreas alejadas de las zonas de protestas contra la minería, lo que a la postre le permitió ganar”). Sin embargo, si excluimos a esas tres provincias, el ganador de la elección habría sido Santos de todos modos, pues ganó en todas las provincias de la región menos una (San Pablo, la menos poblada). Para revisar esta información pueden entrar a la página de la ONPE, aquí.

Finalmente, y esto está relacionado con todos los puntos anteriores, es bastante problemático asumir que quienes votaron por Fujimori “probablemente no percibe[n] a la minería como un problema álgido o una amenaza a su modo de vida”. Casi todo el análisis de Mendoza está basado en cifras electorales. Pero si las vemos con un poco más de profundidad, nos damos cuenta de que el congresista electo por Fuerza 2011 que más votos recibió, Joaquín Ramírez, se opone al proyecto Conga:

En Cajamarca, Keiko Fujimori obtuvo 196 mil votos y la lista de Fuerza 2011 obtuvo 184 mil. Un gran porcentaje de esos votos fueron para un congresista "antiminero". Ver en: http://www.web.onpe.gob.pe/modElecciones/elecciones/elecciones2011/1ravuelta/

Estos resultados nos llevan a cuestionar las premisas del artículo. Estoy bien lejos de ser un experto en política cajamarquina, por lo que no me atrevo a hacer afirmaciones concluyentes. Pero podemos preguntarnos, por ejemplo, qué rol tuvo el congresista Ramírez en captar votos para el fujimorismo. Y, de modo más general, qué factores juegan un papel en el voto en Cajamarca. Ni tengo las respuestas, ni pretendo afirmar que Cajamarca sea un “bastión antiminero”, ni creo que esa sea la discusión principal. De hecho, el artículo de Mendoza tampoco es concluyente, y termina, como este, con más preguntas que respuestas. Pero para entender la magnitud y la legitimidad de la protesta en la región hay que ver un poco más allá de una selección de cifras.

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