En la revista Domingo de ayer apareció un artículo que no supera los lugares comunes sobre Evo Morales y Bolivia. No me llamaría la atención sino fuera porque el artículo no fue escrito por un periodista sino por un candidato a doctor en ciencia política, Alberto Vergara.

La nota es sobre la reciente victoria aplastante de Morales y desde el título se puede identificar su tendencia: Evo de nuevo. ¿Hacia la dictadura de la democracia?. No importa qué hizo que la votación del MAS en estas elecciones, al llegar al 63%, supere a la que consiguió en 2005 por 10 puntos porcentuales. Ni que haya ganado en seis de nueve departamentos y que el único verdadero bastión de oposición se reduzca al menos de medio millón de personas que votaron en su contra en la ciudad de Santa Cruz. Al contrario, lo único que importa es que los niveles de votación que ningún candidato había conseguido en la historia boliviana curiosamente convierten a dicho candidato en dictador. La votación es tan alta que ya suena tonto hablar de polarización. Entonces, hablemos de dictadura.

Entre lo más extravagante del artículo está la explicación de por qué Morales tiene tanto apoyo. Parece que no es por la expansión de derechos sociales, ni por la eliminación del analfabetismo, ni por el crecimiento económico que ha logrado gracias a su política económica, ni por la nacionalización de los recursos naturales que la mayor parte de los bolivianos exigía hacía buen tiempo y que permitió en gran parte lo anterior. No, Vergara aclara que el apoyo se debe a que en el Altiplano, donde se vota por la izquierda, ya no hay figuras que le disputen a Morales ese apoyo.

Además, parece que si el candidato de oposición no hubiera estado vinculado a la dictadura (además de tener como vicepresidente al prefecto de Pando, preso por ser responsable de la masacre de campesinos en 2008, detalle que omitió Vergara), la clase media del Occidente no hubiera votado tan masivamente por Morales. Que el nivel de votación que consiguió Evo este año en el Altiplano haya sido apenas menor que el que alcanzó en el referéndum revocatorio de 2008 es un detalle sin importancia. De todos modos, habría que hacer matemáticas creativas para con esos argumentos entender por qué más del 40% del Oriente también votó por Morales.

En todo caso, eso no importa. Lo único que importa es que el gobierno quiere conseguir todo el poder (?). Ya saben, si la izquierda gana por poco, país polarizado. Si gana por mucho, dictadura. Brillante.

Foto de acá (vía IKN)

En esta semana, el gobierno peruano ha sido coherente con su costumbre de tener un discurso incoherente. Este se puede ver en esta caricatura del maestro Carlín (La República 06/12/2009):

Además, en el desfile militar de fiestas patrias (?) de ayer, se presentaron tanques chinos (!) en proceso de compra, luego de que el presidente se  haya paseado por el mundo pregonando que va a ser el pionero del desarme mundial, cosa que nadie antes había anunciado en la historia de la humanidad.

Sin embargo, el gobierno podía pensar que la gente no se iba a dar cuenta de estas incoherencias, ya que consisten en hacer/decir una cosa que días antes dijeron que no harían. Adentro no se quedaron tranquilos, y el canciller García Belaúnde se encargó de pronunciar una cantinflada genial:

el canciller peruano precisó que el Gobierno peruano condena el golpe de Estado, pero reconoce las elecciones desarrolladas en ese país. “Hay que distinguir estos dos aspectos”, señaló.

Ojo que ya lo había advertido. Pocos días antes de las pseudoelecciones, el canciller dijo que “si las elecciones en Honduras se realizan con transparencia, no habrá objeciones a la misma”. Salvo que este tipo considere que unas elecciones que se llevan a cabo con el presidente constitucional encerrado en una embajada y cercado por militares; bajo un gobierno de facto que ha violado los derechos humanos de la gente que se manifestó a favor de la democracia durante los cinco meses en los que controló el poder; con toda la prensa de oposición silenciada; sin la presencia de observadores internacionales; y con el tribunal electoral inventando las cifras de la cantidad de votos son unas elecciones realizadas con transparencia, está chimoltrufiando a lo loco.

Si les queda alguna duda sobre lo limpias que fueron las elecciones, pueden ver este reportaje de The Real News (en inglés):

Visto antes aquí, aquí y aquí. Reporte en español sobre el video aquí.

Imagen de aquí

El Comercio de hoy nos da una clase maestra de cómo presentar una noticia buscando manipular el contexto. Con el objetivo de evitar la imagen mayor, el pasquín recurre a una parte de la noticia, escogida y desarrollada especialmente para que tenga impacto, y de este modo se evite hablar de la noticia de fondo, o se mencione marginalmente pero con el único fin de restarle importancia. Esta forma de hacer periodismo se puede explicar en cuatro pasos:

1. Presentar una noticia que impacte en el público que lee el pasquín. Esta noticia, obviamente, tiene que ser presentada con el mayor detalle gráfico posible y con el nombre de la víctima. Entre las opciones están: algo terrible que sea normal que les pase los pobres pero que en este caso le haya pasado a alguien de clase media / alta; malos tratos a un animal que la gente suela tener como mascota (?); algo muy terrible que le haya ocurrido a una niña. En este caso, eligieron la tercera opción.

2. Desarrollar la noticia con tono dramático, incluyendo a los familiares de la víctima para hacer que el incauto lector se involucre y se sienta identificado con la situación.

Cuenta su hermana que el mundo se desvaneció cuando escuchó el disparo. Desesperada fue corriendo hasta el interior de la vivienda y se encontró con Ana Iris llorando, apoyada sobre la pared. En medio de la oscuridad le pidió que se pusiera de pie pues creyó que no había sido herida, pero al ver que no respondía cogió su teléfono celular y la alumbró. Dice que vio sangre. Asustada, Patricia pensó que se trataba de un corte. “Ya va a pasar, tranquila”, le decía mientras la pequeña se quejaba de dolor y repetía “ya, ya, ya”. Al llegar al hospital les informaron que la bala que tanto las atemorizó estaba alojada en la cabeza de la menor de 6 años.

3. De este modo, el incauto lector lo único que hace es clamar por justicia, pedir que encuentren a los responsables y les hagan como mínimo lo que ellos le hicieron a la pobre víctima. En ese momento, se lanza a los culpables, aclarando que no han podido ser capturados.

DELINCUENTE PRÓFUGO
Patricia López Rodríguez, hermana de Ana Iris, acusó del atentado a Álvaro Eladio Raymundo Gutiérrez, “Sobado”, también conocido como Álvaro Eladio Mendoza Gutiérrez. Según dijo, ella vio cómo la noche del domingo pasado, a las 7:30 p.m., este disparó contra la vivienda de su cuñado, Peter Evangelista, en venganza (se habla de una pelea) porque este último le cobró un dinero.

4. Ahora el inocente lector ya cree todo lo que el diario le dice y le parece increíble que la policía no haya podido capturar a este desalmado (?) delincuente. Es el momento de encontrar a otros culpables, los que impiden que se haga justicia con obstáculos sin sentido. Es el momento del cuadrito esclarecedor que tanto les gusta a los periodistas de cuarta.

“…la sociedad hizo frente a la violencia, pero surgieron las versiones de que un supuesto escuadrón de la muerte de la policía aniquilaba a los hampones más peligrosos” será la introducción del desinformado lector que entra a las noticias por la puerta de El Comercio. De paso, cambias hampones por terroristas y te queda una frase de Rey, de Giampietri o de Cipriani.

Ahora, si el incauto lector quiere dejar de serlo (incauto, no lector), leyendo otros medios podría enterarse de que ese supuesto escuadrón de la muerte sí existió. Que se formó gracias al decreto ley que liberó a los policías de responsabilidad penal cuando “en cumplimiento de su deber y en uso de sus armas en forma reglamentaria, causen lesiones o muerte”. Que han sido asesinados alrededor de 50 delincuentes, y que el Ministerio Público está investigando 16 casos que incluyen 33 muertes. Y que el responsable de organizar los escuadrones de la muerte, Elidio Espinoza, fue ascendido a coronel -con el apoyo del gobierno- luego de que el Ministerio Público lo denuncie.

Si quieren enterarse vayan a leer este artículo de la revista Poder.

La futura existencia de un malecón en la costa verde es un tema que me parece importante. En general, la calidad del espacio público en Lima es muy pobre. Y los espacios públicos son importantes para una ciudad y una sociedad, entre otras cosas por su relación con la construcción de ciudadanía, como explica Jordi Borja aquí. En el caso de Lima, la existencia de una línea costera es una buena oportunidad para crear un buen espacio público.

Cartel Costa Verde

Viéndolo de ese modo, este no es un post sobre la transparencia en los contratos de la Costa Verde, ni sobre la demora en la ejecución de las obras, ni sobre los motivos de la decisión del gobierno de gastar parte del presupuesto del Plan de Estímulo Económico en hacer un malecón en la Costa Verde. Es simplemente un post para empezar a ver cómo va a quedar el malecón que se está construyendo. Sobre cómo se está usando el espacio, qué se va a poder hacer en el malecón, para qué va a servir, y en general qué aspectos de la obra ya se pueden notar.

En primer lugar -y esto sí tiene que ver con la transparencia- no hay cómo ver los planos del malecón. Ni siquiera hay dónde buscarlos, pues las obras están a cargo de una empresa que no aparece en internet (Consorcio Ingeniería), y en las páginas de las instituciones encargadas (Ministerio de Vivienda, municipalidades de Magdalena y San Miguel) no aparece ninguna información. Bueno, en la de Magdalena aparece desinformación, pues hay modelos del malecón que no coinciden en absoluto con el que se está construyendo.

Dicho esto, no hay otra opción que visitar el lugar para poder sacar conclusiones sobre cómo va a ser. Lo primero que llama la atención es que el malecón tiene apenas 3 (tres) metros de ancho. Aunque por lo angosto de las veredas de Lima esto puede parecernos que no lo es tanto, basta comparar ese ancho con el de otros malecones para ver que es ridículo. Montevideo, Rio de Janeiro y Mar del Plata son tres ciudades sudamericanas que tienen en común con Lima un borde de playa. El malecón de la capital uruguaya tiene 8 y 10 metros de ancho. El de Rio (Copacabana), entre 8 y 11 metros. El de Mar del Plata, entre 4 y 8. Obviamente la anchura del malecón no es un pequeño detalle ni un capricho. Si el malecón es muy angosto, caminar por él no es cómodo, sobre todo en los meses de verano, en los que se supone que las playas que se van a arreglar (?) estarán llenas de gente. En eso pensaron quienes diseñaron los malecones de esas tres ciudades. Los que diseñaron este no lo hicieron.

ancho vereda

El ancho al que me refiero en el párrafo anterior es el de la vereda del malecón, es decir, la parte para peatones. Pero no solo eso es importante. El malecón también incluye una ciclovía. Esta, según la agencia oficial del Estado, no es para usar la bicicleta como medio de transporte (como en el resto de ciudades del mundo), sino para “promover la práctica de este deporte”. Sin embargo, esa promoción deportiva tendrá algunos problemas. El mínimo recomendable para una ciclovía de doble sentido, separada del tráfico de carros, es 2.4 metros. Este mínimo es considerado para una ciclovía al nivel del piso. Pero la ciclovía de la Costa Verde está hundida entre sardineles, y tiene apenas 1.8 metros. Por si todavía no quedó claro, es imposible que dos bicicletas, yendo en sentido contrario, puedan cruzarse en ese remedo de ciclovía.

Ancho ciclovía

En todo caso, si no se ha hecho mucho por hacer unas ciclovías que sirvan, es entendible que tampoco se haya hecho algo por hacer accesos segregados para bicicletas. ¿Será porque, como el objetivo es que la gente haga deporte (?) y no que use la bicicleta como medio de transporte, solo podrá intentar usar la ciclovía si llega a la costa verde en carro, llevando la bicicleta? En realidad, no sé si un objetivo es que la gente use bicicletas. Lo que queda clarísimo es que un objetivo es que la gente use carro (si tiene claro, si no… bueno). No hay a lo largo de todo el malecón de Magdalena y San Miguel (casi 4 km) ningún espacio para poner un paradero de bus. Y por si alguien ya se lo preguntó, tampoco están haciendo accesos peatonales (puentes y/o escaleras desde arriba). Lo que sí hay estacionamientos. Hartos.

Estacionamientos

Otro defecto del malecón es la posición de las bancas. En realidad no se sabe si es un defecto, o si el malecón simplemente ha renunciado a ser tal. Increíblemente, las bancas miran al cerro. En un malecón. Frente al mar.

DSC01844

Supongo que es porque atrás de las bancas no va a haber playa, lo cual no es una disculpa sino un agravante: si no da a la playa (o al menos no se ve el mar), ¿es un malecón? Especulando -porque la falta de información no deja otra opción- sobre qué podría haber entre la vereda y la playa, me imagino que tiendas es una posibilidad. Claro que nadie va a querer ponerlas si no hay gente, y el malecón no lo incentiva… En realidad, al menos en gran parte del malecón va a haber piedras. Gigantes:

piedras

Salvo, claro, que haya alguna forma mágica de mover esas piedras sin romper lo que ya se hizo. O que romperlo sea justamente el plan (?).

En resumen, el proyecto es un mamarracho. Y se puede llegar a esa conclusión tomando en cuenta apenas algunos aspectos del diseño. Todavía queda por ver qué se plantea sobre el tipo de espacio público en el que se va a convertir la zona. O si no se va a convertir en un espacio público sino en un centro comercial, lo cual no sería raro. ¿La idea es tener un malecón con servicios suficientes para tener un día de playa? (como los de Montevideo y Rio, por ejemplo) ¿O cuando hablan de “malecón turístico” se refieren a llenar de restaurantes y tiendas el espacio entre el malecón y la playa?

Mis sospechas son que quienes lo hacen no tienen idea de lo que están haciendo, y apenas están construyendo una vereda con una pseudociclovía, sin importar qué conecta, qué tiene a los lados, o si será usada por alguien. Esto es porque el objetivo de la construcción del malecón no es el malecón, sino gastar S/. 20 millones como parte del Plan de Estímulo Económico. No importa si eso se gasta en un malecón que sirva o en un mamarracho como el que se está haciendo. Lo que importa es que se gaste para que el Perú Avance (?).

Portada de hoy del pasquín:

Portada EC 09 11 09

Cifras reales (Organización Mundial del Turismo):

Turistas

Corolario (?):

PeruanoECMiente

La pregunta es ¿todavía hay gente que toma a El Comercio en serio?… o bien, ¿se puede empezar una conversación con “hoy leí en El Comercio que…”? (y que la conversación no sea para burlarse del pasquín)

Imagen tomada de http://amazilia.wordpress.com/

Derecha seudocentro

http://carlincaturas.blogspot.com/2009/10/la-verdad-sobre-los-centristas.html

Luego de haber visto a los reformistas y a los liberales, la tercera y última tendencia política es la que se encuentra más a la derecha. El nombre que le doy es el de conservadores porque su principal objetivo es mantener el modelo económico actual. Lo único no negociable para los conservadores es que se mantenga la política de libre mercado e inversión, limitando la participación del Estado en la economía y como intermediario entre capital y sociedad.

En principio, los conservadores creen en la democracia como el mejor sistema político. Sin embargo, es perfectamente negociable si es que el ejercicio democrático lleva al poder a un gobierno que ponga en duda el modelo económico. Por ello, es común que los conservadores ocupen buena parte de su tiempo y de su espacio en medios acusando a gobiernos izquierdistas de antidemocráticos, aunque no suelen hacer lo mismo con gobiernos de derecha. Además, entre los conservadores hay muchos que en la década de 1990 apoyaron la dictadura fujimorista. En este sentido, los conservadores ven en la democracia algo instrumental, desechable en el caso de que no siga siendo útil.

Siguiendo con la democracia, los conservadores, a diferencia de los liberales, no creen que la defensa de los derechos humanos sea un principio base de ella. En general, ven en las acusaciones de violaciones de derechos humanos conspiraciones de la izquierda para desestabilizar al gobierno. Más aun, creen que aparte de defender el libre mercado e inversión, una función básica del Estado es garantizar el orden, incluso cuando esto signifique aplicar mano dura contra quienes lo cuestionan, pasando por encima de los DDHH de ser necesario.

Los conservadores suelen sustentar esta propuesta de libre mercado y orden con un análisis simplista de la sociedad. Para ellos, los conflictos suelen ser consecuencia de la manipulación de gente con poder e intereses o de las acciones antisociales de desadaptados.² La respuesta, pues, debe venir por fortalecer la aplicación de las leyes que le permiten al Estado mantener el orden, y no por hacer concesiones a quienes protestan. En ese sentido, el mantenimiento del orden es para los conservadores otra función básica del Estado, en este caso para asegurar que se mantenga el sistema. La violación de DDHH sería un “costo” aceptable de la conservación del orden.

Hay asociaciones que típicamente defienden esta postura. Entre ellas se encuentran la Confiep, Adex y la Cámara de Comercio de Lima. Obviamente, Alan García y la mayor parte de miembros del gobierno pertenecen a esta opción. También pertenecen a ella los fujimoristas.

Los conservadores tienen amplios espacios en medios de comunicación limeños. Las líneas editoriales de El Comercio, Perú21, Correo-Lima y Expreso, además de la mayor parte de sus columnistas, van con esta tendencia. Además, tienen fuerte presencia en el electorado, al menos en Lima y en el norte del país.  En el contexto sudamericano, aparte del peruano, el único gobierno que encaja con esta corriente es el colombiano.

¹Un ejemplo de esto es la gran cobertura -generalmente sesgada- que se le da a noticias poco trascendentes sobre Venezuela, mientras que noticias las consecuencias del golpe de Estado en Honduras o las violaciones de derechos humanos en Colombia apenas aparecen en medios conservadores.

²Sobre la primera forma de ver los conflictos, hay suficiente en los medios conservadores tras la masacre de Bagua. Sobre la segunda forma, es muy ilustrativo este post de Fernando Rospigliosi.

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